"No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre...."

Hebreos 10:25 (Reina-Valera 1960)

 

 

¡Como es rica de enseñanzas la Palabre de Dios!. Nos enseña continuamente lo que es bueno para nosotros. Exhorta, corrige, invita y ordena. Explica que sin la fe no se puede agradar a Dios, y que la fe viene por escuchar. Pero, ¿escuchar que?. Claro, Su voluntad revelada en la Biblia, sostén indispensable para un buen camino espiritual, también lo hace por medio de sus ministros durante las reuniones. No abandonemos la comunidad, Dios mismo la ha deseado, es un deseo Suyo para nosotros.La Iglesia primero nace en su corazón, después se vuelve un edificio, y luego se llena de "piedras vivas", que forman la Iglesia de la cual la única cabeza es Cristo.

EL DEBER DEL CRISTIANO