ESTAS SON LAS PALABRAS VERDADERAS DE DIOS
ESTAS SON LAS PALABRAS VERDADERAS DE DIOS
La cena de las bodas del Cordero
9 Y el ángel me dijo: Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas(A) del Cordero. Y me dijo: Estas son palabras verdaderas de Dios. Apocalipsis 19:9 (Reina-Valera 1960)
"¡Escuchame , ho Dios!. Me habían dicho que no existías, y yo como un idiota lo he creído. Pero la otra noche, desde el fondo de un hueco causado por una bomba, he visto tu cielo. ¡Al improviso me di cuenta que he creído a una mentira¡
Si hubiera puesto atención a mirar bien las cosas que Tú has hecho, hubiera súbito entendido que los "ateos"que me habían hablado, se rehusaban a creer a la verdad para creer a la mentira y que también yo he hecho como ellos.
Es extraño, que haya sido necesario que yo viniera en este infierno, para tener el tiempo para ver tu rostro.
Ahora te amo terriblemente...¡esto es lo que quiero que Tú sepas!
Dentro de poco, se desatará una batalla espantosa, y tal vez, puede ser que yo arrive hasta ti esta misma noche. No hemos sido buenos compañeros hasta ahora, y yo me pregunto,mi Dios, si Tú me esperarás a la puerta, si yo debiera hoy dejar la tierra.
Mira.¡mira como lloro! ¿Por qué justo ahorita que estoy hablando contigo por la vez primera, debo ponerme a llorar? Ah, si yo te hubiera conocido antes...
Ahora debo despedirme, es hora que yo vaya a combatir. ¡Ven conmigo te lo súplico!
Que cosa más chistosa: hace poco estaba espantado, pero ahora que te he hablado no tengo más miedo, y morir no me parece tan terrible. Entonces,vamos..."
Oración encontrada en la mochila de un soldado muerto esa noche durante la batalla de Montecassino en el 1944:
"Ven conmigo te lo súplico".Aquel pobre muchacho, victíma de una guerra injustificable, estaba por caer victíma de una situación irresolvible:¡la perdición eterna! Los operadores del mal habían dicho.-"Dios no existe"-así escomo le habían dicho, y él lo había creído. Pero la gloria sea dada a nuestro Señor, porque Él siempre intenta hasta el final de llevarnos con Él, de vivir los cielos eternos con Él, y de regresar junto a Él a reinar en la tierra por 1000 años. "Bienaventurados los que son llamados a las bodas del Cordero". ¡ Aleluya!